jueves, 18 de diciembre de 2008
MI CONFRONTACION CON LA DOCENCIA
Soy facilitadora de la asignatura de C.T.S y V I y II, Ecología y Psicología, mis estudios de Trabajadora Social los realice en la Universidad Juárez del Estado de Durango. Después de iniciarme como docente realice la Licenciatura de Trabajo Social. Confieso que sentía una enorme necesidad de actualizarme en mi profesión y en la facultad de trabajo social abrieron un programa de Nivelación de tres años con las que compañeras que ya habíamos realizado la carrera poder asistir los sábados para la nivelación en la Licenciatura, Gracias a Dios tuve la fortuna de poder trabajar en mi centro de trabajo donde actual mente laboro porque es lo que yo desde niña había deseado ser maestra, solo que cuando estudie la carrera de trabajo social no pase el examen en la escuela normal del estado. Al principio tuve dificultades en mi desempeño, pero poco a poco fui dominando las materias, lo que me permitió ir adquiriendo confianza y seguridad en mi trabajo.En mi manera de pensar, concibo el ser profesor como una persona con el perfil profesional para la docencia. Como ser humano, consciente de todo lo que le rodea y tiene un espíritu de servicio. Es una persona ecuánime, segura de sí misma y que proyecta sinceridad, honestidad y es responsable, amable y comprensiva. Con un dominio de su práctica y de amplio criterio, comparte no solo sus conocimientos sino también sus experiencias. Es una persona llena de vitalidad y amor por su trabajo y lo demuestra siempre con una sonrisa. Es una persona que orienta, facilita el proceso de construcción de conocimiento y no es autoritario. Tiene la disposición cuando algún alumno requiere de su apoyo. Además, es una persona intuitiva, que conoce las necesidades e intereses del alumno. Al estar al frente del aula, proyecta una personalidad, en la cual, los alumnos la admiten como tal y sienten respeto por él.En ser profesora del CBTa, me descubro como una persona honesta, consecuente con sus alumnos, me gusta ser amable y tengo la facilidad para acercarse a ellos. Me considero una persona responsable, paciente y tolerante, que le gusta ayudar a los alumnos y participar con ellos. Me reconozco como una persona limitada, con defectos y cualidades. Estoy en un proceso continuo de crecimiento que me ayuda a ser mejor persona y he puesto mi mejor esfuerzo para sacar adelante mi trabajo. En el trayecto del pasado al futuro estoy consciente que no se puede ser el mismo. Pienso que el profesor debe reaccionar ante la situación de crisis y cambiar la manera de ver las cosas. Es creativo e imaginativo y sabe conjugar su capacidad en la realización de escenarios posibles. Y siente la necesidad, la iniciativa y la búsqueda del cambio. Asimismo acumula conocimientos para cambiar, posee competencias que son transferibles y aplicables a diferentes ámbitos. Aceptar que no se es dueño de la verdad absoluta y que su formación debe ser continua, porque sus paradigmas deben cambiar y su problemática real tiene soluciones múltiples. Por último, tiene el don de comunicar el proceso y aprende junto con sus alumnos en un ambiente de consenso, pero lo fundamental sabe cambiar de generación y esto le permite comprender a sus alumnos, así como conocer sus intereses y motivaciones. Por último, siento que aún puedo dar mucho a mis alumnos no solo como profesional en la facilitación de aprendizajes, sino también como persona: amor, amistad y confianza.A lo largo del tiempo, he observado un progreso no solo en mi persona sino también en lo profesional. Después de 22 años de servicio a la sociedad, siento que aún tengo mucho que dar y eso me llena de optimismo y siento más energía para seguir adelante contribuyendo a la formación de las nuevas generaciones, los errores que he cometido en clase, al principio me sentían mal; pero me gustó que me haya pasado eso, porque he aprendido de esos errores. En lo personal, reconozco en alguna ocasión haber perdido el control en el grupo, causando en mí un sentimiento de culpa; pero esto contribuyó para buscar un equilibrio interno y corregirlos buscando ser cada día mejor persona , docente, amigo, compañero y, como dijo Gabriela Mistral en su decálogo del maestro: “Sé fervoroso. Para encender lámparas has de llevar fuego en tu corazón”.
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